Lo mira atentamente, toda su envidia se centra en el hermoso peinado, en la pulcra sonrisa y en la pose angelicalmente prefabricada.
-A Juan, si seras pendejo
-No es que sea guapo, es que es Cabron...
Tal es el dialogo interno de nuestro heroe, contemplando una vez mas los logros televisados de la arrasadora campaña del unico que se merece su respeto inalterable, Peña Nieto. Tal vez no se lo confiesa, pero lo ama, le profesa la mayor pleitecia a El, el arquetipo del politico exitoso a toda prueba, tiene varo, es carita, ¡¡se caso con la Gaviota!! hizo un chingo de cosas con notario y todo el pedo, ademas es de los del PRI, (los que robaban y te dejaban robar) en fin tenia su voto mas que ganado aquel que con una palabra suya bastaria para sarnar su alma.
En fin, son ya las 7 y hay que empezar a chambear, esperando con ansias la fecha para darle su voto, ya que es lo que de momento puede ofrecerle, por que si en su voluntad estuviera hasta las nalgas le regalaba.
Sin saber que otra vez Dios le jugaria una mala pasada, y es que Juan Cabron fue mas pendejo que bonito ya que no renovo la credencial.
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